Mi nombre es Fleming, Ian Fleming
Ian Fleming

Mi nombre es Fleming, Ian Fleming

Ian Fleming, el escritor/espía definitivo

Si hay un personaje del mundo del cine que ha representado en el imaginario popular el período del siglo XX que todos conocemos cómo Guerra Fría, ese es indudablemente, James Bond. Así pues empecé a darle vueltas a escribir un post sobre James Bond pero me di cuenta qué podía aportar sobre la multitud de artículos que se han escrito sobre el espía británico más famosos del mundo con lo que siendo honesto se me cerraba la posibilidad de escribir ese artículo. Afortunadamente poco después recordé que el verdadero Bond no era ni más ni menos que su padre literario, Ian Fleming. Conozcamos pues Ian Fleming.

Ian Fleming
Ian Fleming

Ian Lancaster Fleming (Londres, 28 de mayo de 1908 – Canterbury, 12 de agosto de 1964), hijo de Valentine Fleming y Evelyn St. Croix Fleming (también tenía un hermano mayor, Peter Fleming, escritor como él), un acomodado banquero escocés lo que le permitió vivir en una clase social con privilegios y prebendas (cuando su padre murió poco antes de Ian Fleming cumpliese 8 años, el obituario lo escribió Winston Churchill).

Después de la muerte de su padre, la fortuna familiar fue íntegramente a su madre y su hermano mayor Peter se convirtió en el patriarca de la familia. Debido al fuerte apego a su madre (en un claro complejo de Edipo) y a la fuerte competencia fraternal con su hermano Peter (era un escritor de indudable éxito), Ian Fleming nunca se sintió cómodo con la autoridad. En el prestigioso colegio británico Eton (de donde fue “invitado” a marcharse por un incidente con una chica) y en la academia militar Sandhurst donde acabo su periplo sin mayor ni gloria debido a su profundo individualismo en confrontación de un ejército cada día más mecanizado e impersonal.

Poco después, se trasladó a Kitzbühel para continuar sus estudios donde, en un ambiente donde nadie conocía el apellido Fleming y a su famoso hermano escritor, Peter Fleming,  Ian Fleming pudo desarrollar su personalidad y su talento literario (escribió unos pocos relatos y poemas sin mucho afán de darlos a conocer al mundo)

Cuando acabó esta etapa de su vida y debido a que la fortuna familiar estaba todavía en manos de su madre y por lo tanto lejos de su alcance, decidió encaminar sus pasos al mundo del periodismo a través de la agencia de noticias Reuters lo que permitió viajar por el mundo y adquirir cierta fama profesional incluso por encima de su hermano Peter Fleming. Después de un tiempo vibrante como periodista, se empezó a dar cuenta de la dura verdad de la vida de periodista y es que puede ser una vida emocionante pero muy mísera en el tema económico.

La siguiente etapa de su vida profesional por recomendación familiar fue como agente de valores en la Bolsa de Londres donde los siguientes años pasaron muy plácidamente y en los que consiguió cierto desahogo económico aunque o la fortuna que é esperaba.

Fue en 1939, uno de sus múltiples contactos de sus tiempos de periodista le ofreció una misión para el periódico The Times en Rusia que realizó con gran éxito lo que llevó a ciertos elementos del Servicio Inteligencia Británico (Sección Naval) a ofrecerle que se uniesen a ellos ya que se barruntaban que oscuras nubes de guerra  se avecinaban en Europa y el Mundo.

Pronto fue asistente del director para posteriormente ascender a Lugarteniente y más tarde en Comandante (casualmente el rango que ostenta su hijo literario en toda su obra) donde se convirtió en  la mano derecha de su menor, el Almirante John Godfrey.

Durante la guerra, Ian Fleming destacó en multitud de operaciones tanto de evacuación (rescate del rey de Albania, Zog), sabotaje e  infiltraciones. Pero destacó fundamentalmente en tres aspectos. Primero, debido a su talento literario los informes de inteligencia que redactaba hacían de estos textos normalmente áridos y poco agradecidos a la lectura fuesen muy apreciados por sus superiores por su facilidad de lectura lo que le llevó a participar en reuniones de alto nivel de inteligencia donde incluso propuso un plan muy imaginativo para conseguir una máquina Enigma, la famosa máquina de cifrado nazi que por aquel entonces se creía indescifrable. Segundo, gracias a su educación militar se le asignó el mando al famoso grupo de Asalto 30 que a lo largo de la guerra se destacó por su grandes éxitos en operaciones detrás de las líneas enemigas en la Europa ocupada. Y por último, debido a su gran don de gentes y su innata capacidad de diplomacia, se encargó muchas veces de coordinar las reuniones y operaciones con el resto de servicios de inteligencia aliados (particularmente, entablo mucha relación con sus homólogos americanos, a los que proporcionó varios consejos para crear la OSS, precursora de la actual CIA).

Gracias a ello, realizó un viaje a la isla caribeña de Jamaica donde se iba a realizar una conferencia de inteligencia conjunta de los aliados e inmediatamente, nuestro protagonista quedó profundamente prendado por la isla y sus gentes que le parecieron el mismísimo paraíso terrenal.

Cuando terminó la guerra, Ian Fleming se desplazó a Jamaica donde compró una propiedad y diseño y construyó su casa, a la que llamó Goldeneye (posteriormente un libro y una película de James Bond llevarían ese nombre) donde pasaría grandes temporadas ya que el mismo se ocupó de solo aceptar un trabajo en un periódico que le permitía disfrutar durante grandes temporadas de su paraíso terrenal.

Todo este feliz proyecto de vida que duró unos 6 años sufrió un revolcón cuando Lady Anne Rothermere le comunicó que estaba embarazada de él con el añadido de que Lady Anne Rothermere estaba ya casada. De pronto, Ian Fleming, a sus 44 años, se enfrentó con la situación de madurar y de aceptar su nueva condición de esposo y padre y el presumible fin de sus aventuras por todo el globo. Lo que para el escritor fue un mazazo de nivel cósmico, para los innumerables seguidores de James Bond fue una bendición ya que mientras Lady Anne Rothermere volvía a Inglaterra a resolver sus asuntos maritales (básicamente, solicitar el divorcio), Ian Fleming se quedó en Jamaica donde empezó a esbozar el primer borrador de la novela Casino Royale, primera novela de James Bond.

A lo largo de los siguientes 12 años, se dedicaría a escribir novelas de James Bond (que fueron un éxito inmediato), novelas para niños como Chitty Chitty Bang Bang aparte de escribir artículos en diferentes periódicos británicos y americanos y por supuesto relacionarse con lo  más granado de la intelectualidad británica y americana de la época.

A finales de los años 50, su salud se empezó a resentirse debido en gran parte de su ajetreada vida llena de lujo, viajes, mujeres y alcohol y no precisamente en ese orden. Finalmente, los médicos le recomendaron que bajase su ritmo de vida y el escritor no les hizo caso bajo su propia responsabilidad. Tanto es así que cuando se enteró de la muerte de su madre se empeñó en contra de las recomendaciones de sus galenos viajar hasta la fría Inglaterra en un largo y penoso viaje para acudir a su entierro. Fue una de sus últimas decisiones ya que se salud empeoró gravemente de forma definitiva y Ian Lancaster Fleming nos dejó el 12 de agosto de 1964 a la edad de 56 años, dejando una mujer y un hijo Caspar Robert Fleming  muerto en 1975 por una sobredosis y sobre una legión de seguidores que le estaremos por siempre agradecidos.

Bonus Extra: Vamos a hacer una típica “encuesta” con la ayuda de los comentarios de este post. La pregunta sería: ¿Cuál de las películas de James Bond es vuestra favorita?. Yo doy la primera respuesta, “Desde Rusia con Amor”

Gambito

Simplemente otro ser humano buscando el sentido de la vida (Gracias Monty Phyton !!! )

Esta entrada tiene un comentario

  1. Como Goldfinger ninguna !!

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